martes, 29 de diciembre de 2009

Madrugada

Es el momento en que las estrellas caen, la luna se desploma y el cielo… el cielo no sé, podría ser el reflejo de unos ojos o estar atascado en el tráfico de nubes o ser un manantial, como los últimos días.

Creo que estoy en el momento y lugar indicados. Es difícil de sentir eso a lo largo de una vida, así que el “creo” le queda bien.

Me agrada la madrugada, sobre todo una como ésta, sin frío y la brisa de visita entrando sin avisar por la ventana abierta. Las dos plazas me aguantan y la luz del velador apunta hacia el lado contrario a mí para no acalorarme, pero alumbrando lo necesario.

Tengo que decirlo: es incómodo escribir así, con el cuaderno sobre mis cuadriceps y mi codo derecho apoyado en el colchón o en la almohada, según extienda o flexione las piernas. Almohada que me sirve de respaldar para aliviar la incomodidad. También es raro redactar en calzoncillos, no porque me cause alguna emoción especial, sino por estar fuera de lo común.

El ambiente es perfecto. Ni frío, ni calor. El ruido de afuera es el susurro de los grillos, los autos circulando y algún gallo que, al igual que yo, ve que el horizonte aclara. Tiene ese azul oscuro que muta a celeste en varios tonos hasta perderse en una nube que intoxica el color. Ladran perros, suenan campanas de iglesia. Y se repiten religiosamente.

Por suerte, mi viejo Panasonic, responde con algo más oscuro que cualquier tema religioso. Así que, mientras le dicto a mi mano, experimento con Jimi Hendrix.

Bajito el volumen, para no perjudicar a la pieza más cercana y para beneficiar a mi oreja que escucha los primeros pájaros desafinar (no me digan que a esta hora cantan bien, para cualquier oído humano desafinan).

El corte de difusión urbano se disemina y expande. Un camión frena. Más gallos gritan. Demasiados pájaros hacen ruido. Mucha naturaleza para tan poca sociedad.

Y que eso cierre: mucha naturaleza para tan poca sociedad.

El momento, lugar y frase indicados para hacerlo. Yo sigo con Jimi (mucho Hendrix para tan poco mundo) pero no escribo más.

Saludos.

…Buen Viaje…

Sucio y desprolijo

Todas las mañanas son iguales,
lindas, novedosas y especiales,
siguen reprochándome morales,
todo lo que yo hago está mal.
Son muchos pensamientos para una sola cosa,
estoy algo cansado de vivir en realidad.
Yo que soy un hombre desprolijo,
no tengo conflictos con mi ser,
porque en la apariencia no me fijo,
piensan que así no puedo ser.
No cambia nada estar un poco sucio,
si mi cabeza es eficaz.
Yo que soy un hombre desprolijo,
no tengo conflictos con mi ser,
porque en la apariencia no me fijo,
piensan que así no puedo ser.
Son muchos pensamientos para una sola cosa,
estoy algo cansado de vivir en realidad;
no cambia nada estar un poco sucio,
si mi cabeza es eficaz.
¡Es eficaz!