viernes, 4 de diciembre de 2009

Fin de semana

Distensión para viernes, sábado y domingo. Casi tan lindo y desestressante como ir a la cancha a insultar al equipo rival, a la hinchada adversaria, al árbitro y a tus propios jugadores (en ese orden). O en el caso femenino, como salir a ver vidrieras, aunque la verdadera satisfacción y relajamiento llegan cuando el dinero lo tiene la vendedora.
Para ir cerrando, porque se me viene el sorteo del mundial encima, dejo a su disposición y a su elección un acompañamiento para el whisky, el vino o el mate:

"Lock, stock and two smoking barrels" (1998, "Juegos, trampas y dos pistolas humeantes"). Dirigida por Guy Ritchie ---> un fenómeno! Hasta la están pasando por tele, cable, of cors.

Dicen que no va a llover, así que en ese caso, para los que estén en BA disfruten del "Buenos Aires Jazz Festival". Desde ayer (jueves 3) hasta el martes 8. La dirección para que encuentren el destino más atractivo y/o cercano (y sí... cuando hay fiaca, no hay nada que nos mueva lejos).
http://www.buenosairesjazz.gob.ar/home09/web/es/events/index.html

Para terminar tirado en una reposera o en una cama paraguaya y acompañado de un buen disco, les dejo la cama paraguaya jejeje. El soundtrack del finde lo dejo a cargo de Luca Prodan, no Sumo, Luca Prodan: "Time, Fate, Love" (1981) o "Beautiful Losers" (1983). El que más fácil y pronto consigan porque ya es viernes y está por empezar el sorteo.

Saludos. Buen finde.

...Buen Viaje...





martes, 1 de diciembre de 2009

Portación de nombre

UN NIÑO MEXICANO TIENE EL NOMBRE MÁS LARGO DEL MUNDO
Brhadaranyakopanishadvivekachudamani
Es la suma del apodo de un pensador de la India y del título de una leyenda.
Si uno se sienta accidentalmente sobre el teclado de una máquina, la pantalla puede mostrar algo similar a: “Brhadaranyakopanishadvivekachudamani”.
Brhadaranyakopanishadvivekachudamani Erreh Muñoz Castillo es hoy el niño mexicano con el nombre más largo de la historia de su país y tal vez del mundo. La idea fue de su abuelo, Jorge Refugio Muñoz, quien, inspirado en el libro Diccionario de las frases célebres, obligó a su hijo a registrar a su bebé con ese nombre impronunciable que compite para figurar en el Guinness de los récords.


Es casi como hablar en inglés: hay que saber como se escribe, como se pronuncia y lo que significa.
El significado, no sé desde donde hasta donde, es “hombre puro”. Y el resto es el nombre de un pensador hindú (¿por qué si, tanto la palabra “indio” como “India”, el país, se escriben sin “H”, “hindú” sí la lleva?).
Se escribe “Brhadaranyakopanishadvivekachudamani” (por supuesto que copié y pegué… je! Traten de escribirlo…) y se pronunciará más o menos así: “Bradaraniakopaniyadvivekachudamani” o “brasakdgfsdfgsadrviuwefrwi”. Casi, casi lo mismo. ¿Y para qué? Para que cuando cumpla siete u ocho añitos, algún turrito de sus compañeritos escolares lo bautice “narigón” o “indio” o “el chico del nombre largo” (fíjense que aunque el apodo es largo, aún sigue siendo más corto que el nombre) o como chanfles se les ocurra. Y así, el apodo manda a la remismísima mierda a ese “error de tipeo” con el que lo bautizaron. Por si lo tengo que volver a nombrar, yo le voy a decir “Tito”, creo que es más fácil.
Más allá de lo ridículo de todo, del nombre, del contexto, se puede notar que es algo que no sucedió por un antojo particular. La crónica dice que el abuelo del niño obligó al padre de éste (o sea a su hijo, se complica un poquito) a bautizarlo así. Todo tiene una explicación.
¿Cómo se llama el “nono”? Jorge Refugio. ¡Jorge Refugio! ¡Refugio! ¡Re-fu-gio! ¿Es un nombre o un sustantivo? ¡Zángano! Por lo menos es el segundo nombre (¿o le dirán Refu?). Así se entiende un poco más el por qué de semejante castigo. Y como si fuera poco, el segundo nombre del nene. Ay mi Diós! (si, si, lo sé, parezco una de esas señoras rellenas de dólares que toman el té en “La Biela”, Quintana al 600). No alcanzaba con nombrarlo como lo hicieron que, en vez de considerar la idea y salvarlo con un segundo nombre digno, no! Nada. Como si fuese un caprichito: todo ridículo o nada. A torta o caca.
Por último, los apellidos. Gómez Castillo. Probemos: John Fernández, o Sean Rodríguez. No queda, no pega. Si es Fernández, es José. No hay otra posibilidad, ni Juan, ni Federico, ni nada. Es una ecuación: Fernández = José. Como dijo alguna vez Tutín “está en todas partes” y venía Joshe caminando. Entonces, y retomando, con esos apellidos “comunes”, por etiquetarlos de algún modo, nombres extravagantes: no; y menos esa monstruosidad. ¿Se imaginan si es mago? Cada vez que lo presenten: el mago* Bradaraniakopaniyadvuivekachudamani (otra vez, copiar y pegar. Es interminable). Y por supuesto que, el día de su muerte, no va a faltar el titular de Crónica TV anunciando el deceso de la persona con el nombre más largo del mundo.
Por otro lado, si significa “hombre puro”, ¿no era más fácil llamarlo Hombre Puro, y listo? Tenés los dos nombres, y de paso lo hacés zafar de ese segundo nombre horrible.
Y pensar que a mis viejos no les dejaron bautizarme “Marco”, así ssssseco (como si lo pronunciara Mariano Martínez), porque sonaba a nombre extranjero.


*Otra cosa, se dieron cuenta que a los magos siempre los llaman citando su profesión delante del nombre. Ej.: el mago Emmanuel, el mago Mengano, el mago tal y así. Perdón, quedé carente de ejemplos. Es que generalmente uno se acuerda de los trucos y no del nombre del mago. Debe ser muy raro ser mago.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Fin!

Sí. "Fin!". No encontré mejor forma de titular el texto que inicia este... este... esto. Me va a llevar tiempo adaptarme a “esto”, sobretodo con lo contra que soy a los avances tecnológicos, pero bueno… “está y hay que usarla” dijo Leonardo Sbaraglia en “Caballos Salvajes”.

“Por que todo empieza cerca del final” canta una canción de Fito & Fitipaldis y así es. Se acabó lo de pedir perdón y cerrar cada mail disculpándome por robarles el tiempo. Empieza esto que comprobará cuan reales eran sus halagos y hará expansiva la parte de las críticas.

Ya era bastante meditada la ocurrencia de un blog pero la conciencia de mis cuelgues no empujaban a la idea, no obstante, más de uno (“barra una”) me tiró la idea al pasar. Más que nada para que deje de romperle la paciencia, por decirlo en sutiles palabras.

Por otra parte, “fin” cumple el significado también de “objetivo, meta”. El fin de esta empresa, será el siguiente: entretenerme y disfrutar. El desafío del fin será no colgarme, o hacerlo lo menos posible. Trataré que sea el primero.

No sé que habrá dentro de “Sin Hilo” pero esa es la idea, que no haya un nexo entre las cosas. Que el hilo conductor no exista, o en su defecto, nazca de la mente del lector. Como funcionó con los mails. Habrá algo de música, un poco de deportes, pizcas de cine y sobretodo lo que se me venga a la cabeza y me haga escribir.

En fin… el fin llegó a la orilla y lo que dejó es el comienzo de algo que puede ser peor.

Saludos. Gracias por el tiempo prestado.

…Buen Viaje…

Como acostumbro, el final es con canción. La que dejo tiene el nombre del blog y es de esas que no me canso de escuchar.

Parece ser, que ya no puedes ver,

ni lo blanco, ni lo negro,

ni lo que te sucede.

Y pensás que vivís mejor

gracias a un reloj,

¿qué tiempo querés saber?

Porque mis agujas ya tiene.

En lo que dicen ellos,

siempre tienen razón,

coleccionistas de diarios y

los que te ves en la tele.

Pero, que se duerman con su información,

basta saber como estoy.

¿Cómo estoy?, ¿cómo estoy?

¿Cómo estoy?, ¿cómo estoy?

Parece ser, que ya no puedo ver,

ni lo blanco, ni lo negro,

ni lo que me sucede.

Y pensar que no va todo tan mal,

sin embargo no puedo mirar,

un maldito amanecer.

Sigo en ésta ruta, un cartel:

"No se puede frenar",

no quiero ser uno más

que no podrá volverse,

por eso, no, no, no,

no quiero llegar,

de allí no hay como zafar,

como la misma muerte.

¿Cómo estoy?, ¿cómo estoy?

¿Cómo estoy?, ¿cómo estoy?