En algún momento buscaré un texto en el cual expliqué o expresé (no recuerdo claramente) mi enojo matinal con las pequeñas aves que llamamos pajaritos. Pero ahora no. Ahora el tema es otro.
El asunto sobre el que iba a redactar se iba a dedicar a apaciguar la enemistad humana con las mal denominadas “malas palabras”. O, al menos, tratar de demostrar que no son tales, ni tienen por qué ocupar ese lugar en que las hemos puesto.
No obstante, me vi obligado a frenar y suspender toda actividad. Es que cuando releí lo que copié y pegué debajo, me di cuenta que no quería agregar nada más. Solamente, compartir la reflexión.
Viernes 19.11.2004
TERCERA JORNADA EN ROSARIO
Defensa de las malas palabras ante la Academia
Fue uno de los pocos que hizo reír al público en el Congreso de la Lengua en Rosario, en 2004. En una mesa redonda, defendió las palabras proscriptas.
No sé que tiene que ver con lo de la internacionalización, que, aparte, ahora que pienso, ese título lo habrán puesto para decir que una persona que logra decir correctamente in-ter-na-cio-na-li-za-ción es capaz de ponerse en un escenario y hablar algo —porque es como un test que han hecho—.
Algo tendrá que ver el tema, éste, el de la malas palabras, por ejemplo, con éste, como el que decía el amigo Escribano (José Claudio Escribano). Se nota que es tan polémica esta mesa que es la única a la que le han asignado "escribano" para que se controle todo lo que se dice en ella.
Es un aporte real en cuanto al intercambio. Me ha tocado vivir, cuando he tenido que acompañar a la Selección Argentina a partidos (de fútbol) en Latinoamérica. El intercambio que hay en esos casos de este lenguaje es de una riqueza notable; es más, en Paraguay nos decían "come gatos" que es, estrictamente para los rosarinos, "un rosarinismo".
Un Congreso de la Lengua es, más que todo, para plantearse preguntas. Yo, como casi siempre hablo desde el desconocimiento, me pregunto por qué son malas las malas palabras, quién las define como tal. ¿Quién y por qué? ¿Quién dice qué tienen las malas palabras? ¿O es que acaso les pegan las malas palabras a las buenas? ¿Son malas porque son de mala calidad? ¿O sea que cuando uno las pronuncia se deterioran? ¿O, cuando uno las utiliza, tienen actitudes reñidas con la moral?
Obviamente, no se quién las define como malas palabras. Tal vez sean (ellas) como esos villanos de viejas películas —como las que nosotros veíamos—, que en un principio eran buenos, pero que al final la sociedad los hizo malos. Tal vez nosotros, al marginarlas, las hemos derivado en palabras malas. Lo que yo pienso es que brindan otros matices, muchas de ellas. Yo soy fundamentalmente dibujante, con lo que uno se preguntará: ¿qué hace ese muchacho arriba del escenario? Manejo muy mal el color, por ejemplo, pero a través de eso sé que cuanto más matices tenga uno, más puede defenderse, para expresarse, para transmitir, para graficar algo; entonces: hay palabras, palabras de las denominadas malas palabras que son irremplazables, por sonoridad, por fuerza, algunas incluso por contextura física de la palabra. No es lo mismo decir que una persona es tonta o zonza que decir que es un pelotudo. Tonto puede incluso incluir un problema de disminución neurológica realmente agresivo. El secreto de la palabra pelotudo, ya universalizada —no sé si está en el diccionario de dudas—, está en que también puede hacer referencia a algo que tiene pelotas. Puede hacer referencia a algo que tiene pelotas, que puede ser un utilero de fútbol que es un pelotudo porque traslada las pelotas; pero lo que digo, el secreto, la fuerza, está en la letra t. Analicémoslo —anoten las maestras—: está en la letra t, puesto que no es lo mismo decir zonzo que decir peloTudo. Otra cosa, hay una palabra maravillosa que en otros países está exenta de culpa —esa es otra particularidad, porque todos los países tienen malas palabras pero se ve que las leyes de algunos países protegen y en otros no—, hay una palabra maravillosa, decía, que es carajo. Yo tendría que recurrir a mi amigo y conocedor, Arturo Pérez Reverte, conocedor en cuanto a la navegación, porque tengo entendido que el carajo era el lugar donde se colocaba el vigía, en lo alto de los mástiles de los barcos para divisar tierra o lo que fuere; entonces mandar a una persona al carajo era estrictamente eso, mandarlo ahí arriba.
Amigos mexicanos con los que estuve cenando anoche me estuvieron enseñando una cantidad de malas palabras mexicanas. Ahora que lo pienso creo que me estaban insultando porque se suscitó un problema con la cuenta a la hora de pagar. Me explicaban que las islas Carajo son unas islas que están en el océano Indico.
En España, el carajillo es el café con coñac y acá apareció como mala palabra, al punto que se llega a los eufemismos, se decía caracho; es de una debilidad absoluta y de una hipocresía... ¿no?
A veces hay periódicos que ponen: "El senador Fulano de Tal envío a la m... a su par". La triste función de esos puntos suspensivos, realmente el papel absurdo que están haciendo ahí, merecería también una discusión acá, en el Congreso de la Lengua.
Voy a ir cerrando. Hay otra palabra que quiero apuntar que creo es fundamental en el idioma castellano, que es la palabra "mierda", que también es irremplazable. El secreto de la contextura física está en la r —anoten las docentes—, porque es mucho más débil como la dicen los cubanos: mieLda, que suena a chino, y eso —yo creo que ahí está la base de los problemas que ha tenido la Revolución cubana—, le quita posibilidades de expresividad.
Voy cerrando, después de este aporte medular que he hecho al lenguaje y al Congreso. Lo que yo pido es que atendamos a esta condición terapéutica de las malas palabras. Mi psicoanalista dice que es imprescindible para descargarse, para dejar de lado el estrés y todo ese tipo de cosas. Lo único que yo pediría (no quiero hacer una teoría) es reconsiderar la situación de estas palabras. Pido una amnistía para la mayoría de ellas. Vivamos una Navidad sin malas palabras e integrémoslas al lenguaje, que las vamos a necesitar.
Roberto Fontanarrosa.
"No aspiro al Nobel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: ‘me cagué de risa con tu libro’."
Te llevaste tu lápiz, pero nos quedó tu hoja.
Para ser un poco más que sincero, estuve a punto de elegir una canción distinta. Sin embargo, mi indecisión consensuó que, una de las estrofas de esta canción, es la más justa para el autor de lo leído anteriormente.
Vuelta al infierno, abrazo el desvelo,
me ganan las ansias de volar,
fabricando un mundo en esta soledad dormida.
Me cansé de ser la roca en este mar,
yo prefiero el desgaste, no me quemes con tu sal.
Si querés quemame con tu viva libertad...
El cielo te abrió sus brazos antes de tiempo,
y no paro de sangrar...
Es agrio el misterio y confusa la verdad...
Drena la espuma, la rabia se esparce,
por toda esta fina vanidad,
va tiñendo de colores viejos tu sendero.
No es que pienses que el destino me cambió,
sigo el ritmo de tu alma, sigo el ritmo del tambor,
fabricando un mundo en esta soledad dormida.
Alguna que otra charla y un poco de leve indignación sobre el accidente de la familia Pomar me incitó a escribir sobre ello, pero la memoria, cada tanto traicionera y casi siempre venenosa, me rebobinó las cuatro estaciones en algunos titulares y, aunque parece mentira, todo esto pasó este año.
Por otra parte, hace tiempo ya que pienso que el consumismo de noticieros televisivos, radiales y gráficos no lleva a ninguna reflexión sino a la acumulación de datos que se vuelven inservibles ante la pasividad de la crítica social (ffffffuuuuuuaaaaaaaaaa lo que dije y cómo lo dije!!!). Ni siquiera sirve para recordar y no repetir los errores del pasado.
En fin, poné la pava, armá el mate, respirá hondo y sumergite (“Esa chiquito, adelante con todo”).
CLARÍN –“El gobierno bonaerense había anunciado en junio de este año, días antes de las elecciones legislativas, un plan de obras por 54 millones de pesos para repavimentar la ruta, financiado con un préstamo del Banco Mundial. Pero esa obra nunca comenzó.”
CRÍTICA –“En la ruta 31, en los últimos diez meses hubo siete muertos en tres accidentes. En un acto de campaña, en abril de este año, el gobernador Daniel Scioli había prometido repavimentarla e iluminarla. Pero las obras nunca se hicieron.”
LA NACIÓN – “A comienzos de junio, mientras la ciudad estaba empapelada con afiches que decían "Recuperamos la ruta 31", Migliaro anunció en un acto proselitista el inicio de las obras de señalización y reparación de la carretera.”
PERFIL – “En mayo de 2009 se realizó un llamado a licitación para la obra de “recuperación” de la Ruta Provincial 31. Para realizarla, se obtuvo un crédito del Banco Mundial bajo el sistema de Contrato de Reparación y Mantenimiento, denominado “CREMA”. El monto del trabajo fue de 57$ millones de pesos.”
Cuatro diarios, la misma historia. O más de una historia, según la perspectiva desde donde la veamos.
La ruta en que se accidentó y perdió la vida la familia Pomar, hace un mes, debía haber sido reparada. Como se lee en las distintas notas, el asunto se utilizó para ganar votos, por lo cual los políticos conocían del peligro de la ruta y cambiaban los votos por la refacción. Yo te doy si vos me das. Por supuesto, como pasa con los niños y conmigo, el vuelto jamás vuelve.
¿Qué habrá pasado con el dinero del crédito solicitado? Jejejeje… (Sólo para los seguidores de Peter Capusotto: preguntenlé a Fabián). En la ruta nacional 31, seguramente no está.
No sé si desde abril o junio, o para ser más claro con la fecha, desde el 28 de junio (día de las elecciones), se volvió a mencionar el tema en la zona. Pero puedo asegurar que, como todo en este país, hasta que no sucede una tragedia no pasa nada. Repito, NO PASA NADA.
Y aún así, quizás no pase nada de lo que debería suceder, que es arreglar esa parte del camino. ¿Por qué? Porque cuando la desgracia sucede no permanece en nuestra memoria. Un poco por desmemoriados y otro poco por la voracidad de noticias que tenemos. Consumimos novedades e información, pero ¿para qué? Si la retención de las mismas es escasa, casi nula. Y así las cosas nos pasan por arriba. No es que olvidemos, ni siquiera eso. Para olvidar es necesario que exista el recuerdo y precisamente eso es lo que falla: a los argentinos nos cuesta recordar.
Para empezar: Sandro. El hombre que se impone ante cualquier noticia e información. El mundo se caía a pedazos un jueves, no obstante, el viernes encontraron un corazón compatible para “el gitano” y, hasta el martes, fue de lo único que se habló en los medios. Paso por paso nos enteramos de cómo se realizaba un transplante de corazón. Por supuesto que el suceso no finalizó el martes, ayer se hizo hoy, hoy será mañana y todos los días tenemos un nuevo “parte médico”.
Para que se den una idea y tomen dimensión de lo que hablo: ayer martes 15 de diciembre se cumplieron 31 días del accidente de la familia Pomar y 7 días desde que los encontraron. En los cuatro diarios citados ya no se habla del asunto. Luego de iniciar maquiavélicas suposiciones sobre el hombre de la familia y de una búsqueda e investigación vergonzosas, que se dedicaron a indagar en todas las hipótesis de asesinatos y secuestros que inventaron, tardaron 24 días en hallar a la familia. En el país que más muertes por accidentes de tránsito sufre por año, fue lo que menos se tuvo en cuenta. Ya no se habla del tema, ya no se investiga más, ni hablar de preguntarse a dónde fue a parar la guita para remodelar la ruta. En cambio, las publicaciones sobre Sandro se renuevan cada 24 hs.. Así es la cosa, como canta Bersuit: “Acá tenés que irte a la mierda, salir en la tele o ganar el Mundial”.
No es una crítica al artista, mis deseos para que se recupere, pero si pusieran tanto énfasis y profundidad en investigar otras cosas, quizás todo estaría un poco más claro… O no. Pero prefiero el intento. Por ejemplo…
Hasta hace dos semanas (o un mes si quieren), en ningún medio se hablaba del dengue. No obstante, con el regreso del calor, la enfermedad volvió a tener espacio en la agenda diaria. Y no es algo nuevo. Allá por marzo y abril, durante los últimos calores estivales, el miedo al mosquito era casi tan común como el temor a un estornudo en junio y julio. ¿Alguien recuerda a Charata? Es la ciudad donde aparecieron las primeras víctimas fatales del dengue. ¿Y desde abril hasta noviembre qué se hizo para evitar una nueva epidemia? ¡Ah! Sí, claro. Los avisos en la TV pública durante los entretiempos de los partidos de fútbol. Me había olvidado, $600 millones para que “no secuestren los goles”. Total al mosquito lo elimina el frío.
Frío que eliminó al mosquito y congeló el asunto “Dengue”, que tenía paralizado al país. Pero el frío trajo otro combo: cerdos + gripe = Gripe H1N1 (o “A” o “porcina”, nuevamente, como quieran). Barbijos, alcohol en gel y tamiflú se vendieron como golosinas y cigarrillos… o más todavía. Una paranoia gigante. Un estornudo o un mínimo catarro eran más temidos que un robo a mano armada. Me pregunto, ¿seguirá existiendo esta enfermedad el año que viene? Y si existe, ¿se estará haciendo algo para prevenirla? Se habla de la vacuna, pero en el país del revés: “es mejor curar que prevenir”.
Y ya que mencioné los robos a mano armada, hablemos de la inseguridad. Si los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte en nuestro país, la violencia y los delitos no deben andar lejos del podio. Seguramente me equivoco, debe ser una “sensación de inseguridad” provocada por los medios de comunicación. A Fernando Cáceres no le pegaron un tiro en el ojo, ni hace más de un mes que está internado por ello. En Capital Federal y el Conurbano bonaerense no asesinan gente por un par de zapatillas y $20. En la provincia a Dani lo único que se le ocurre es bajar la edad de imputabilidad y en Capital, Mauricio, enrejó las plazas, los subtes paran cada tanto, las calles tomadas por 22 tipos… tirales una pelota, amigo! (Parecerá mentira, pero hoy uno de los tantos grupos de piqueteros cortaron la avenida 9 de Julio y jugaron al fútbol mientras “cortaban” el tránsito).
Pelota. Casi me olvidaba y eso que lo dije unas líneas más arriba. $600 millones de pesos para manejar la televisación del fútbol. Ni para arreglar rutas, ni para ayudar a las provincias más necesitadas y en estado de urgencia, menos para solucionar el tema del campo que nos sacudió el año pasado, etc.. Tres cifras y la palabra millones al lado para que todo el país pueda ver fobal por la tele… ¡Ah, no! Claro. Sólo para los que tienen tele. Esta presidente es una persona común! (In your face De Narváez).
Ya que menciono al diputado “argentino”, el hombre común hizo campaña desde el programa de Tinelli con la frase “alica, alicate”. Pero eso no es lo más grave, lo peor es que lo votaron. Voto por simpatía. Candidaturas testimoniales y voto por simpatía. Ellos y nosotros. ¿Se acuerdan del “que se vayan todos” del 2001? La historia no se repite, continúa…
… Y cómo! En marzo se comenzó a discutir lo que se conoce como “La nueva ley de medios”. Sí, sí, en marzo. Como se veía venir la debacle electoral, el oficialismo empezó a manejarla en el tercer mes del año y, como recordarán, se resolvió en octubre. Una ley que necesitaba ser aggiornada, no que le hagan el amor por atrás, adelante y encima le cobraran. Un desastre. Queda que quienes ganaron en junio (sí, sí, los mismos de las candidaturas testimoniales y las campañas tinelizadas) revisen y cambien los puntos que hacen de la ley una cárcel, para que no haya monopolios pero tampoco censura a la prensa.
Año a año el gobierno nacional nos sorprende. En 2008 tuvo una batalla campal (en todo sentido) que todos padecimos. Este año no podía ser menos, la nueva temporada tenía que ser tan impactante como la anterior, así que, ¿qué mejor que agarrarse de los pelos y pellizcarse con uno de los principales opositores, como si fueran dos nenas de primaria peleando a la salida del colegio? Negocio por todos lados… Que mentís, que te ponés nerviosho, que enriquecimiento ilícito, que esto, que lo otro…Y cito a otra banda de rock: ”te la meten, te la sacan y no les gusta acabar”. ¡Uy! Miren. Ahí pasó la guita que era para reparar la ruta 31, la de los sueldos de los maestros, el vuelto del tren de Puerto Madero…
… El sueldo de D’Elía! ¡Ehhh loco! Traé el sueldo de los maestros, ahí está la parte de… jajaja ¡la parte! Ese es el salario entero de Luisito. Un maestro que hace 20 años que no enseña en una institución. ¡Un maestro! Y cobra más que vos, yo, él y ellas… ¡juntos! Pensar que uno estudia y este tipo con un palo y dos banderas hace lo que se le canta. La facultad de la calle, para recibirse sólo hay que cortar una avenida. De piquetero a empleado público en dos actos políticos.
Como su amiguito, Emilio Persico. ¿Se acuerdan de este señor? Bueno, refresco la memoria. Este hombre fue para Felipe Solá (cuando gobernaba la provincia de Bs. As.) lo que D’Elía es para Kirchner hoy. Luego pasó a ser el subsecretario de Comercialización de la Economía Social en el Ministerio de Desarrollo Social. Eso. Hasta que este año tuvo que renunciar, porque su hijo, Pablo Persico, fue descubierto en una camioneta que pertenece al Ministerio con cinco o seis plantas de marihuana. Como dijo Don “cara de piedra” Carlos: “Tudo bom, tudo legal”…
…si tenemos en cuenta que este año (¡bendito año!), la Corte Suprema de Justicia decidió despenalizar la tenencia de marihuana para consumo personal. Lo cual no significa que permite el libre consumo, como varios han interpretado y llevado a la práctica. No obstante, para continuar con Pablito, el consumo personal se le fue a la remismísima mierda. ¡Cinco o seis plantas! ¡Hijo de puta! ¡Recatate Rayaaaannnnn! ¡Los dealers y clientes que se habrán agarrado la cabeza! En fin, Pablo declaró no saber lo que llevaba y está en libertad esperando sentencia.
Sentencia es la que tuvo el juicio del caso Cromañón, en donde Callejeros resultó absuelto de culpa y cargo, pero su manager fue condenado a 18 años de prisión. Un tanto raro. Pero no quiero polemizar en un tema tan finito y doloroso. Sí mencionaré la estupidez colectiva y la falta de organización que se ven en cada recital más o menos grande. En menos de un mes dos muertes en conciertos de rock: el 5 de diciembre una chica murió asfixiada y aplastada en el show de Las Pastillas del Abuelo en Ferro y el 14 de noviembre, un pibe fue golpeado salvajemente por… ¿por? Supuestamente la poli. El tiempo corre y camina y pasa y todavía no sabemos que fue lo que pasó. ¿Represión? Por las dudas (en todísimo sentido), hace bastante que el asunto quedó archivado.
Violencia es lo que hubo en las huelgas de Kraft. Echan empleados, éstos se unen para que restituyan los puestos, comienza la huelga en pos del objetivo, se corta la Panamericana y lo demás es la película que se repite cada vez que alguien no está conforme con lo que el otro propone: de un lado piedras y del otro balas. En el medio, una gran cantidad de gente que no tiene nada que ver. Y en el centro de la escena, un montón de heridos sin necesidad. Los jueces y fiscales pueden iniciar una causa porque es “una linda noche para fumarse un porrito” o porque el volumen está muy alto, pero cuando hay violencia se frunce tanto que no pueden actuar.
Como la jueza Rosa Elsa Parrilli. La misma que le reprochó a dos empleadas públicas del Gobierno de la Ciudad de Bs. As., la demora en la burocracia de sus 27 multas de tránsito (cómo se ve que la zángana esta no va al súper o a pagar el gas y la luz). "¡Todas morochas, ni una rubia contratan!", se quejó la magistrada. ¿Y por casa? Si no vieron fotos de la susodicha, es casi tan rubia como Ricky Fort. Al parecer, estaba apurada porque no llegaba a comprar el CD de Micky Vainilla y, encima, tenía reunión del KKK (Kerosene Kiosco Kiwi), o algo así.
Y ya que mencioné a los empleados públicos y al Gob. porteño, dejaré deslizar levemente la vergüenza de las escuchas telefónicas. ¡Ay Maurishio! ¡Qué calamidad! Shé másh disimulado, amorosho. Tras el fiasco que resultó la policía metropolitana y la vergüenza de la que hablé antes, hay que sumarle que designó como Ministro de Educación a Abel Posse. Un Mr. que fue diplomático de Lanusse y de Videla en Europa durante el ’73 y el ’81, tiene varias frases para prestar atención. Dejo algunas, para que el nudo en la garganta no sea tan difícil de desatar:
. “Es el país que llega a la indefensión nacional para castigar a un ejército por hechos de hace cuatro décadas.“
. “Reprimir es obligación del Estado en cuanto "contención en acto del delito inminente."
. “Hoy vemos degradación familiar, padres que no controlan a sus hijos, jóvenes drogados y estupidizados por el rock, un Estado que no asume la educación pública.”
Si el rock tiene la culpa de la conducta de los ciudadanos está todo dicho. Primero “Fino” Palacios, ahora este mameluco. Va bien Mauricio, se ve que gobierna como canta.
Y así se pasó el 2009 entre inflación maquillada y bailes que sueñan. Y cierra con una cortina de música a bajos decibeles, piqueteros acampando en Plaza de Mayo y Moyano llenando Vélez… Como en 2001 seguimos siendo el “sex-toy” del gobierno de turno.
Si sirve para que alguien despierte y en vez de alimentarse de noticias use más la cabeza, no habré escrito en vano y este texto no será sólo un desahogo.
“…Argentina estará llena de boludos, pero hay muchos hijos de puta…”
(A.C.)
Saludos.
…Buen Viaje…
Hubiese sido muy poco original darles la canción “La memoria”, de León Greco. Por lo tanto, con este balance anual y teniendo en cuenta que mucha gente toma el inicio del nuevo año como bisagra, estreno la nueva canción de Andrés Ciro Martínez.
Antes y después
Antes, hace ya tiempo
yo te invitaba, a cazar un ciervo.
Después, te acompañaba
a buscar yuyos, para tu cama.
Antes, en una emboscada
te protegía y perdía un ojo, por una espada.
Después, vos me invitabas,
a ver la luna, la misma luna, en tu ventana.
Antes, hace ya tiempo
conquistadores, nos imponían, su dios del miedo
Después, vos me abrazabas, y me lamías
en cada herida, y en cada llaga.
Antes, un máuser cargaba
y tan mal escondida en un establo, yo te encontraba…
Que placer verte otra vez
nos decimos sin hablar
hoy todo vuelve a empezar
y será lo que ya fue.
Que placer verte otra vez
nos decimos sin hablar
hoy todo vuelve a empezar
y será lo que ya fue.
Después, me regalabas
ese retrato, que bajo hielo, aun me acompaña.
Que placer verte otra vez
nos decimos sin hablar
hoy todo vuelve a empezar
y será lo que ya fue. (Bis)
Nuestro amor renacerá
con idéntica pasión
almas y transmutación
nuevos cuerpos… ¿quien serás?
Verano, vacaciones, calor, playa. Un cóctel que encandila hasta al más ciego a partir de esta época.
Lo malo es que con la llegada de fin de año y estas cuatro cosas, también los noticieros suelen quedarse, mágicamente, sin su alimento primordial. Es así que se dedican a mostrarnos con el mismo poder de síntesis, un asesinato, los piquetes en la ruta 2, una entrevista con Matías Alé y los cuidados para la estación más calurosa que nos toca vivir.
Dentro de esto último, año tras año tras año, solemos escuchar cómo utilizar correctamente la crema para no insolarnos, la crema para obtener un bronceado requetetop y diversas pelotudeces que sirven para llenar el espacio que la ausencia de la noticia dejó.
Entre esas pelotudeces, voy a hablarles antes que nadie (si, por supuesto, de una pelotudez) de un bicho desconocido, temido y muy hijo de puta. Sí, hijo de puta. Se trata de las “aguas-vivas”.
¿A qué se dedican? ¿Para qué sirve esa gelatina viviente? ¿Por qué son tan turras? Y otras tantas dudas. Estos animalitos del Señor, existen desde hace “e lot of taim”, o sea, millones de años. Desde antes que los peces y los pieses. Y al igual que las hormigas, no son exclusivamente nacionales. Están en un montonazo de lados, así como en agua fría (Argentina) como en agua caliente (Australia).
La diferencia entre una y otra, es que una puede matar con sólo tocar una parte diminuta de nuestro cuerpo. Pero por suerte, ésas son las que no están acá. Para que se den una idea estadística, en Australia, estas porquerías aberrantes matan más gente que los tiburones.
Para que los emo no se depriman y los floggers no se saquen fotis con estos bichitos, les informaré que:
- este híbrido entre gelatina y pulpo llega gracias a la correntada y variación de temperatura que genera el viento norte (un buen ejemplo de lo que hacen los noticieros);
- en los tentáculos poseen huequitos que tienen como jeringas que inyectan el veneno a los boludos que pican (y si…pican, no se llama de otra manera);
- lo que se recomienda a los boludos es que utilicen vinagre para evitar un mayor envenenamiento, ya que en nuestra especie, contrarresta el efecto del líquido maligno de este bicho feo acuático. Luego, verifiquen con un bañero o alguien que sepa que hacer, como un heladero o el de la sombrilla de al lado. (Consejo especial: eviten consultar a otros boludos, generalmente, están mal informados y suelen decir: “ponete tomate en la herida” o “meáte que se te pasa”… ESTÁ MAL, IMPUGNADO);
- sus agraciados depredadores suelen morir al intentar extinguirlas, por eso no terminan de terminarse nunca;
- el lado bueno, en Japón, son usadas como salsa o para darle sabor a ciertos sanguches. Así que tiene dos lados buenos; uno, en cuanto se aviven los de acá, van a empezar a exportarlas y, o se extinguen o se avivan ellas también y no vuelven más. Y la segunda, hay que cazarlas indiscriminadamente y probarlas con la comida, si no queda rico tiramos todo a la mierda y por lo menos podremos ir a la playa sin un frasco de vinagre en el bolso.
Por lo tanto, y en vistas a un nuevo advenimiento del estío, espero que aquéllos que vayan a la costa no se transformen en boludos. Y en caso de hacerlo, por favor… no, nada… no se conviertan en boludos, “y punto”, como dijo Julieta Cardinali.
Ah! Para los que se van a Córdoba: no. No hay aguas-vivas allá. Hay “fernet que es un buen veneno”.
Y les dejo una joya de Les Luthiers.
(Personaje 1)
Se cumple al fin mi deseo
en este fin de semana,
porque iremos de paseo
a la playa con Mariana.
Comeremos hasta hartarnos
beberemos mucho alcohol
y haremos el amor
en la playa bajo el sol.
(Personaje 2)
Divertirse es algo bueno
pero con inteligencia
el alcohol es un veneno
que conduce a la impotencia.
Ahhhhh!
(Personaje 1)
Bajo el sol nos amaremos
como el mar sin ataduras,
comeremos hasta hartarnos
y beberemos agua pura.
(Personaje 2)
Ya no comas tanta carne
y consume más verduras,
si no quieres arriesgarte
a una muerte prematura.
Dulces, pastas, pan y masas
que engordan sin clemencia
ten cuidado con las carnes
y con las legumbres.
(Personaje 1)
¿Por qué?
(Personaje 2)
Provocan flatulencias. Ahhhhh!
(Personaje 1)
Se cumple al fin mi deseo
en este fin de semana
porque iremos de paseo
a la playa con Mariana.
Vamos a hacer el amor
en una playa secreta,
lo haremos bajo el sol
y además haremos dieta.
(Personaje 2)
Hoy el sol es peligroso
y por eso lo cuestiono
se ha tornado muy viscoso
por el agujero de ozono.
Ahhhhh!
(Personaje 1)
Acepto que por el ozono
tomar el sol este prohibido
en la playa haremos el amor
pero lo haremos vestidos.
(Personaje 2)
En estos tiempos tan duros
uno debe precaverse,
hoy el sexo no es seguro,
lo mejor es abstenerse.
Ahhhhh!
(Personaje 1: Se retira disgustado.)
(Personaje 2)
Se cumple al fin mi deseo
en este fin de semana
soy yo quien irá de paseo
a la playa con Mariana.
Ahhhhhhhhhhh!