Sí. "Fin!". No encontré mejor forma de titular el texto que inicia este... este... esto. Me va a llevar tiempo adaptarme a “esto”, sobretodo con lo contra que soy a los avances tecnológicos, pero bueno… “está y hay que usarla” dijo Leonardo Sbaraglia en “Caballos Salvajes”.
“Por que todo empieza cerca del final” canta una canción de Fito & Fitipaldis y así es. Se acabó lo de pedir perdón y cerrar cada mail disculpándome por robarles el tiempo. Empieza esto que comprobará cuan reales eran sus halagos y hará expansiva la parte de las críticas.
Ya era bastante meditada la ocurrencia de un blog pero la conciencia de mis cuelgues no empujaban a la idea, no obstante, más de uno (“barra una”) me tiró la idea al pasar. Más que nada para que deje de romperle la paciencia, por decirlo en sutiles palabras.
Por otra parte, “fin” cumple el significado también de “objetivo, meta”. El fin de esta empresa, será el siguiente: entretenerme y disfrutar. El desafío del fin será no colgarme, o hacerlo lo menos posible. Trataré que sea el primero.
No sé que habrá dentro de “Sin Hilo” pero esa es la idea, que no haya un nexo entre las cosas. Que el hilo conductor no exista, o en su defecto, nazca de la mente del lector. Como funcionó con los mails. Habrá algo de música, un poco de deportes, pizcas de cine y sobretodo lo que se me venga a la cabeza y me haga escribir.
En fin… el fin llegó a la orilla y lo que dejó es el comienzo de algo que puede ser peor.
Saludos. Gracias por el tiempo prestado.
…Buen Viaje…
Como acostumbro, el final es con canción. La que dejo tiene el nombre del blog y es de esas que no me canso de escuchar.
Parece ser, que ya no puedes ver,
ni lo blanco, ni lo negro,
ni lo que te sucede.
Y pensás que vivís mejor
gracias a un reloj,
¿qué tiempo querés saber?
Porque mis agujas ya tiene.
En lo que dicen ellos,
siempre tienen razón,
coleccionistas de diarios y
los que te ves en la tele.
Pero, que se duerman con su información,
basta saber como estoy.
¿Cómo estoy?, ¿cómo estoy?
¿Cómo estoy?, ¿cómo estoy?
Parece ser, que ya no puedo ver,
ni lo blanco, ni lo negro,
ni lo que me sucede.
Y pensar que no va todo tan mal,
sin embargo no puedo mirar,
un maldito amanecer.
Sigo en ésta ruta, un cartel:
"No se puede frenar",
no quiero ser uno más
que no podrá volverse,
por eso, no, no, no,
no quiero llegar,
de allí no hay como zafar,
como la misma muerte.
¿Cómo estoy?, ¿cómo estoy?
¿Cómo estoy?, ¿cómo estoy?

Cuñado querido... ahora sos pro!, tenes un blog, eso es muy muy pro! jajaja...
ResponderEliminarY con respecto a eso d q robas el tiempo con tus extravagantes mails, no comparto, a mi me gustan! Me hacen meditar sobre esas cosas de la vida q parecen sencillas, pero q en el fondo no lo son. Sos casi un filosofo de la cotidaneidad podriamos decir...
Igual yo soy tu fan... y mas ahora q sos el manager de mi equipo del Gran DT...
Aqui en el pueblo, se te extraña!